jueves, febrero 15, 2007

Ese día


Leyendo uno de esos periódicos (por entendernos) gratuitos, así, en un momento tonto, y por esa manía de estar química-orgánicamente compelido a leer cualquier pedazo de papel impreso mientras lo tenga delante, reparé en una de esas múltiples tonterías que tiene uno que ver, oír o leer a lo largo del día. Y claro, ayer era ESE DÍA.

Al parecer, según la pseudonoticia del tabloide, un porrón de gente afirma que le gusta celebrar San Valentín. Como a Rebecuqui, por ejemplo. Bueno, vale. Me parece bien. Cada cual se chuta con lo que quiere, que para eso dicen que estamos en un país libre. Pero lo que me llamó la atención es que un porrón aun mayor de gente asegura «haber tenido una relación de pareja sin estar enamorado». Eso ya me encaja menos. Y dos cuestiones al respecto me han tenido toda la noche en vela, a saber: 1ª) ¿Cómo es posible que se embarque el personal en una relación de pareja sin una base afectiva firme, o al menos supuestamente firme?; y 2ª) que es, realmente, a donde quería venir a parar después de tantos rodeos, ¿Cómo sabían o saben que no estaban enamorados? O dicho de una manera más complicada: ¿Qué es estar enamorado?

El infrascrito tiene su propia opinión al respecto, claro. Opinión que, a juicio del vulgo romántico, es un tanto extravagante. De eso ya se hablará en otra ocasión.

Disculpen las molestias.


P.S. Como a alguien se le ocurra mencionar la canción aquella del Raphael, le baneo, le hackeo y le crackeo todo.
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Technoradas