viernes, abril 20, 2007

En el Día del Libro


Et voilá!

Ocurre que la gente de Aurea Editores ha tenido la delicadeza de reeditar mi primera novela, con título y contenido más acordes a su concepción original que en la publicación anterior.

En una cuidada edición, han esparcido estas Lágrimas por una buena parte de la geografía hispánica con el loable fin de llegar al mayor número posible de las manos de lectoras con un nivel de exigencia medio (tirando un poco hacia el alto). Y, según tengo entendido, ya está desembarcando en todas aquellas librerías que así lo consienten.

«¿Y esto de qué va? ¿Qué pretenderá endosarnos el francotirador éste?», se preguntarán aquellos de ustedes a quienes guíe el sentido común. Por si el browser de su ordenador no encuentra inteligible el revelador contenido de la portada, premítanme reproducirlo:
Un misterioso y dintinguido banquero francés del siglo diecinueve narra las andanzas de un viejo amigo suyo, Martin Basterrechea, durante la tercera y última guerra carlista. En esa narración se mezclan aventuras épicas, negocios de contrabando y especulación, sucesos disparatados, amistades inquebrantables y, entre unos y otros, muertes, amores y desamores.
Martin Basterrechea es un individuo audaz y contradictorio: una especie de burgués aventurero, un idealista escéptico, un circunspecto revolucionario que en medio de aquella lucha fraticida se mueve como pez en el agua entre el mundo de la banca y el de los negocios de contrabando, haciendo y deshaciendo, tratando con uno y otro bando, sacando siempre provecho de la adversidad. Pero, a pesar de los éxitosque le concede su buena estrella, deambula por la vida sin rumbo ni destino, sintiendose vacío; y eso para quien concibe la vida como una especie de lucha permanente, equivale a no vivir.
Esto es así hasta que el azar pone en su vida varias circunstancias que vienen a alterar su camino a la deriva: un amigo fiel, una joven marquesa enamorada....y sobre todo, un barco de nombre misterioso y una humilde mujer de apariencia frágil e insignificante. En este momento, en medio del terrible ataque al que sometieron los carlistas a la noble villa de Portugalete, paradójicamente cesa para él la lucha interior y encuentra la manera de dar sentido a su existencia.

Espero que no me retiren el saludo mis editoras, pero vaya por delante mi NO. NO se trata de una novela histórica, puesto que no es esa su pretensión ni ese su resultado; dicho de otro modo, no se trata de una de esas novelas históricas al uso actual. Es una novela de aventuras, de corte clásico y decimonónico, ambientada, eso sí, en un marco histórico concreto de nuestro abrupto pasado.

Si les gustó Zalacaín el aventurero y Mr. Witt en el cantón, por poner dos ejemplos canónicos al respecto (sin ánimo comparativo, por supuesto), no encontrarán demasiado despreciable el contenido de esta novedad editorial.

Qué mejor día para anunciarlo, ¿no?

Seguiremos informando.

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