martes, mayo 08, 2007

Puesta de largo

El pasado viernes Las lágrimas de Eurídice fueron derramadas en uno de los establecimientos de La casa del Libro en Bilbao. Txema García actuó de nuevo como esmerado y amabilísimo anfitrión. César Coca nos hizo el honor de presentarlo. Lo hizo como era de esperar: con acierto, gentileza y concisión, sin poder ni querer disimular su condición de periodista; al menos eso es lo que a mí me pareció. Y lo hizo ante un grupo de afectos a la causa, en buena medida vecinas/os ó transeúntes de este territorio; incluido el propio presentador.

¿El resultado? No me corresponde a mí estimarlo, sino a quienes asistieron al lance. Yo, en mí mismo considerado, me lo pasé muy bien charlando con la concurrencia, que fue muy participativa. Pero es que estos saraos me gustan de todos modos, esté donde esté, a un lado o a otro de la mesa de presentación. Supongo que ya quedó claro: es que esto es vicio y nada más.


César, a la izquierda, de magnífico presentador.
(Foto por cortesía de Txetxu)

Para conocer de manera objetiva hechos, dimes y diretes del evento hay diversas versiones circulando por la blogosfera:
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Technoradas