miércoles, agosto 08, 2007

La condición humana (II). El árbol de la ciencia.





Tomó Dios al hombre y le puso en el jardín de Edén para que lo cultivase y lo guardase.
Y dio al hombre este mandato: «Puedes comer de todos los árboles del jardín, mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás en modo alguno, porque, el día en que comieres, morirás».

(…)



Entonces la serpiente dijo: «¡No, no moriréis! Antes bien, Dios sabe que en el momento en que comáis se abrirán vuestros ojos y seréis como dioses, conocedores del bien y del mal».


Libro del Génesis 2,15-17 y 3,4-5.