lunes, febrero 11, 2008

Del amor: tópicos, mentiras y falsedades (II). La dama y el bajá.


Se trataba de una doncella de notable alcurnia que vivía en Nápoles, cuando ese reino aún pertenecía a la corona española. Durante una de las travesías que solía realizar entre su lugar de Nápoles y España, su nave fue abordada por una galera de la armada turca y ella fue capturada junto con su hermano. El almirante Ibrahim Paşa, que comandaba el navío asaltante, se prendó sin mucho tardar de la joven dama; mas, como no pudo seducirla por las buenas, la hizo suya por las malas.

Viendo arruinadas su libertad y su honra de tal manera, la dama se vio asaltada por un enorme sufrimiento. Pero el almirante, alejado el acceso de pasión (es decir, saciados sus instintos más bajos), cayó poco a poco bajo el yugo de los encantos de la española. Se arrepintió de su execrable acto de fuerza y trató de congraciarse con ella. Empezó a tratarla con el máximo respeto, ordenando a todo el mundo cumplir con el mismo tratamiento, y liberó a su hermano y a su séquito con un salvoconducto como primeros cumplidos. Más tarde, tras arribar a Estambul, la alojó en su palacio con toda suerte de honores y lujos.

Al de un tiempo, el hermano de la dama envió desde España una gran cantidad de dinero como rescate, con la solicitud de su pronta liberación. El bajá Ibrahim, realmente enamorado de la mujer, le entregó el dinero al tiempo que consentía su marcha, ordenando disponer cuanto fuese necesario al efecto. Pero ella no actuó como se esperaba. Con gran perspicacia —uno de aquellos encantos subyugantes— pensó que en su país, perdida la esperanza de un matrimonio honorable y de un tratamiento social respetuoso, su familia la haría ingresar en un convento, destino irremediable de toda mujer desfavorecida en las circunstancias, ya que ni siquiera había tenido la delicadeza de quitarse la vida tras su mancillamiento. Y eso en el mejor de los casos, normalmente el menos probable.

Por el contrario, el bajá le seguía dando muestras de afecto y tratándola con gran delicadeza y aprecio; respetaba su fé y su libertad de movimientos, se desvivía por cumplir sus deseos y le proporcionaba todas las comodidades y placeres posibles como insuficiente compensación por su comportamiento inicial. Además, por si fuera poco, el tal Ibrahim debía de ser muy bien parecido.


Así, después de una breve y desigual lucha entre su libertad y su honor, respondió al almirante que, si su amor era realmente algo más que una forma de llenarse la boca de palabras complacientes, tomase el dinero enviado por su hermano como dote y la desposara. De esa manera podría jactarse en lo sucesivo de haber aportado al matrimonio los recursos adecuados a su categoría y de no haber entregado sus favores más que a su marido. El aludido, dando gracias al cielo, no se hizo de rogar.

Como era de prever, Ibrahim Paşa nunca se arrepintió de su decisión; y, a pesar de las costumbres del lugar y la época, ni se le pasó por la cabeza tomar otra esposa.


—Parece una de esas novelas pseudohistóricas de consumo fácil.

—Así es la vida muchas veces. No sólo hay dureza cotidiana, sino ficción a granel.

(…)

___
___
Technoradas

15 comentarios:

  1. …Y es que la vida es demasiado breve para amar, sufrir, odiar, perdonar, olvidar toda ella.

    Serán necesarias muchas vidas para vivir, una pasión digna del alma humana.

    No se nos da tiempo a rectificar, a comprender aún menos.

    Y nos morimos casi sin haber vivido.

    El error mío fue creer, que me alcanzaba la vida para todo eso…

    ResponderEliminar
  2. Joder el comentarista o la comentarista anónima ha sido muy explicita, me sumo a ella!!

    ResponderEliminar
  3. Una mente práctica, que gran estratega perdió la corona española, dicho sea de paso tan " mora" o más que el mismo Muza, o acaso ¿ha abolido ya alguien la lex, dura lex, Sálica?
    Ultimamente estoy como refunfuñona ufff, besos Commander, eso siempre.

    ResponderEliminar
  4. Aqui estoy otra vez, acabo de acordarme de una amiga, cuando hablabamos de novietes ella decia: " yo o me caso con uno rubio, alto, ojos azules, cuerpo de infarto y con dinero... o me caso por amor", notese que no incluia la inteligencia ni la cultura asi que preocupa aquello de "el que vale vale y el que no a letras", y es probada la miopia de Quevedo y la prodigiosa nariz de Gongora ( Lope es la excepcion que confirma la regla).Parecen incompatibles las letras y el gimnasio ¡ pues no! para que sirven si no los siete tomos de En Busca del Tiempo Perdido eh? , me pondre a ello ;-))

    ResponderEliminar
  5. Quizás esa sea la razón de que necesitemos tanta ficción, a granel como dices. Que la vida sea dura en su cotidianidad, en su rutina en el mejor de los casos.
    Suelo decir cruzando los dedos, que no pase nada, que todo siga igual de "aburrido".
    Quizás busquemos en la pasión una forma de salirnos de ese camino recto del corazón (o cabeza, sentidos...).
    Quizás sea un punto de fuga necesario para algunos, otros tal vez lo encuentren en la escritura, la pintura, la música, el puenting...
    No sé si soy apasionada, creo que sí, porque eso me dicen los que me conocen. Y qué puedo hacer? Me gusta hacer las cosas poniendo lo que tengo, mucho o poco, dándolo todo, pidiendo mucho.
    Pero nunca invadiendo la libertad de nadie ni dejando que nadie corte la mía.
    Consecuencias:
    Esas las cuento otro día.
    un abrazo por entregas,
    ana.

    ResponderEliminar
  6. Casi parece una novela de Jane Austen. La tengo que leer como sea. Por cierto, la dama fue muy inteligente.
    Besos.

    ResponderEliminar
  7. Pues u hoy estoy un poco obtusa o no me entero de nada o estoy muy turbada por esta historia, o soy tonta de remate, el caso es que, no me entero de si esto es una novela de "mentira" o es novela histórica o es hechos reales...
    Me parece tan bello incluyendo la foto de la portada que me teletransporta a un sueño de mil y una noches y media, y tan bellisima la manera como lo cuentas que estoy atontolinada.

    Es verdad o es mentira?

    ResponderEliminar
  8. Dijo Cahrles Chaplin, que además de ser Charlo fue un tío que supo viviur la vida, aquello de "la vida es demasiado importante como para tomársela en serio". Por eso hay que leer esta novela. Sin duda.
    Mikel Alvira

    ResponderEliminar
  9. Me ha hecho gracia las dos últimas frases. La verdad es que las novelas esas se han convertido en algo que parece muy fácil de leer. Sólo hay que reunir unos cuantos ingredientes, datos históricos y casi sale sola pero por mucho que yo intente escribir algo así, seguro que me sale un churro.


    Un besote

    ResponderEliminar
  10. Te paso un meme de San Valentin, sin ánimo sensiblero o consumista.

    http://rosademadri.blogspot.com/2008/02/meme-rpido-de-san-valentin.html

    Gracias, puedes pasarlo tu o no, segun sea tu tiempo.

    ResponderEliminar
  11. Anónimo La vida alcanza para ciertas cosas, quizá pocas. Hay que elegir, elegir una vez y siempre. Es una elección terrible y dolorosa, pero si se tiene tino y algo de suerte, creo que merece la pena.

    Goroka Pues te digo lo mismo.
    ¿Quizá haya que huir de la pasión?

    Capitana Vas a echar más bíceps que Governator Schwarzenegger en sus buenos tiempos con los siete tomos de don Marcelo.
    La cultura (en su concepto estricto) es prescindible. La inteligencia no.
    En mi juventud luchaban por mi alma el fútbol y la lectura-compulsiva-escritura. Eran y no eran incompatibles. Así que al final ganó el Derecho. Hasta hace poco.
    Así es la vida, mon chère amie.

    Ana ¡Por Dios, no me dejes así! ¡Consecuencias!
    Es cierto que suele ser preferible aburrirse por regla general. Siempre me acuerdo del genial discurso final de Orson Welles (el personaje es lo de menos) en El tercer hombre: «En Italia, en treinta años de dominación de los Borgia hubo guerras, terror, sangre y muerte, pero surgieron Miguel Angel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza hubo amor y fraternidad, quinientos años de democracia y paz, y ¿que tenemos?... el reloj de cuco».
    ¿Qué es preferible?
    Un abrazo placenteramente aburrido.

    Lucía Es que a un austenita radical comme moi se le ve el plumero de todas todas ;)
    Sé que las damas que visitan este barrio hubieran hecho lo mismo.
    Un beso.

    Neferwodie Obtusa, sin enterarte, muy turbada o tonta de remate... cualquiera de las opciones es encantadora, sabiendo que ninguna es correcta (salvo, quizá, la de turbada).
    ¿Es verdad o es mentira? Qué pregunta, amiga mía. Llega un momento en que no es capaz uno de responder a eso.
    Mi amigo Orhan (así le considero ya) lo dijo al final de Me llamo Rojo: «Por eso le conté a mi hijo Orhan esta historia que nunca podrá ser ilustrada, por si acaso algún día la escribe. Pero es un hombre nervioso, malhumorado e infeliz y no tiene el menor empacho en tratar injustamente a quienes no le caen bien. Así que no crean a Orhan, porque no hay mentira a la que no sea capaz de recurrir con tal de que la historia sea hermosa y nos la creamos».
    Pero, por no enfadarte mucho diré que Lady Mary, que sí existió, afirmó haber conocido en persona a esa dama, y quedó impresionada por su prestancia.
    Un abrazo de los de verdad, no de los de escritor.

    Mariaje Haré todo lo posible, sin duda.

    Interrogación Pues churros no son lo que se ve en tu blog, precisamente. Quizá una historia barata de esas sí te saliera como un churro. Pero las cosas interesantes no te salen así.
    Un beso hasta Lanzarote...

    Mikel Es un verdadero placer verte por aquí.
    Aunque sea también un tópico, creo que también hay que tomarla como viene. Ahora bien, uno puede ayudar a que venga derecha.
    Muchas gracias por la visita. ¿Dónde la puedo devolver?

    ResponderEliminar
  12. Llego tarde, pero la dicha es buena. ¡Qué buena historia!

    ResponderEliminar
  13. Miguel Como se deduce de tus palabras, nunca es tarde. En este territorio, al menos, no.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  14. Es agradable que al final que las personas consigan ser felices, a veces queda eso tan lejos...

    ResponderEliminar
  15. Miss Missing Depende de nosotros mismos y del azar, a medias partes más o menos. Y a veces nos puede fallar el azar, sí, pero muchas otras somos nosotros quienes nos complicamos absurdamente la vida.
    Muchas gracias por la visita y por este comentario.

    ResponderEliminar

¿Y ustedes qué opinan de todo esto?