jueves, marzo 06, 2008

Los libros que todo el mundo ha leído menos yo

Dice Noemí con su desparpajo (véase DRAE. 1) habitual:
«¡Por fin he creado un meme! ¡Tenía una ilusión! Como lo he creado yo, va a ser un meme un poco bobo y desorganizao.
Consiste en hacer una lista de eso, lo que dice el título: los libros que todo el mundo ha leído menos quien suscribe. No hay que dar ningún número concreto de libros; pueden ser dos, diez o quinientos. Tampoco hay que pasárselo a un número concreto de gente. Yo se lo paso a quien lo quiera coger.
Es interesante, sin embargo, citar la razón por la cual no los hemos leído. (…)»
Si quieren saber la suya, así como sus libros no leídos, basta con curiosear en su divertida entrada.

Servidor, que es muy obediente, cuando toma o acepta un meme, trata de cumplir las reglas en su integridad, así que iremos por partes.

Tengo dos clases de libros que ha leído todo hijo (o hija) de vecino mais pas moi, y por lo tanto, también dos razones distintas: los que no me da la gana de leer y los que no he podido leer. Estos últimos, que suponen una carencia imperdonable en todo buen lector, son tantísimos que intentar confeccionar una lista sería interminable y terriblemente desolador, así que se conformarán con una serie de nombres tomados a vuelapluma; entre mis lecturas no puedo citar ningún título de Kertész, de Mc Ewan, de Tabucchi, de Bukowski, de Baricco… nombres propios del pasado siglo que veo de continuo en publicaciones o en blogs de reconocido prestigio y que la falta de tiempo, unida a otras prioridades bien de tipo 1.0 ó 2.0, me han impedido añadir a la lista de los siquiera hojeados. Al menos, dado que hasta casi cumplir la treintena sólo me dedicaba, con escasas excepciones, a leer clásicos de todos los siglos, desde el VIII a.C. hasta el XIX d.C., entre estas carencias no creo que figuren los autores más destacados de la Literatura universal de tales tiempos pretéritos.

Los volúmenes concretos que todo el mundo occidentalmente civilizado ha leído pero tampoco han pasado por mis manos son igualmente incontables. Desde La Divina Comedia hasta Memorias de Adriano, pasando por Madame Bovary, Guerra y Paz, Viaje al fin de la noche o El lobo estepario, entre tantos que dejaré de citar para que no me sean retirados demasiados saludos.



Por otro lado, están los que no he querido —y dudo que en el futuro quiera— leer, por absoluta falta de interés, punto en el que coincido bastante con la promotora del meme. Algunos por decoro y decencia, como todas las sagas de códices secretos, biblias ocultas, tochos catedralicios, detectives greco-romanos y equivalentes. Y otros por falta de atractivo, como los del mago Potter, los de Isabel Allende, Stephen King o Noah Gordon.

Anímense. Hay muchos memes librescos para crear. Comentaba Noe en un inciso final que se le ocurría, según confeccionaba su lista, «el de los libros que he leído enteritos sin entender ni papa». Y no está nada mal, no. A mí, en la misma situación, se me ha ocurrido el de los libros de cuya lectura me arrepentiré hasta tener algunos palmos de tierra por encima.

¿Quién sigue? Es juego seguro, damas y caballeros. Sin miedo. ¡Siempre toca!

Fotografía: extraída de la página de Sweet Juniper, vía Librería Internacional.
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