miércoles, julio 30, 2008

Shakespeare & Company

Comentario de Magda extraído de un artículo de ADN en ese inagotable manantial de conocimiento y placer (perdonen mis habituales tautologías) que es Apostillas Literarias:
Nunca hubo una generación menos perdida que la que se refugió durante los años 20 en la librería de mademoiselle Shakespeare. Allí se encontraban André Gide, T.S. Elliot, Ezra Pound, John Dos Passos, Djuna Barnes y Scott Fitzgerald. La Shakespeare funcionaba como estafeta de correos, lugar de cita, oficina de cambio de moneda, editorial, biblioteca y pensión improvisada de todos ellos. Beach se preocupaba de si comían o no. Les prestaba libros, a veces dinero y siempre oídos a cualquier hora del día o de la noche.
Mientras Gertrude Stein recibía en su apartamento, supuesto centro mundial de la literatura, a los tímidos escritores que se acercaban a conocer a aquella rotunda mujer que escribía tonterías como "una rosa es una rosa es una rosa", la auténtica revolución literaria se cocía en la tienda de Sylvia Beach.




Shakespeare & Company, Sylvia Beach. Editorial Ariel, 2008.

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