lunes, agosto 25, 2008

... à la cantabrique

Es lo de todos los años. Sólo que no todos los años lo hago constar en este parapeto. El contraste entre el pasado reciente y el presente tradicional, para algunos entrañable, para otros deprimente, es notorio. Es la clase de verano que compartimos todos los que nos asomamos a la cornisa del Cantábrico.








Y no crean que son manías de francotirador resentido (los resentimientos los reservo para el mundo editorial). Vean, si no, este ejemplo de repercusión social extraído del blog de Perraburu:




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Technoradas