Sobre mí


Fernando García Pañeda

Elegancia emocional


Que yo recuerde, desde que tuve uso de razón quise ser un gánster.

La primera vez que escuché esa frase con que se presentaba el protagonista de la mítica Uno de los nuestros me identifiqué plenamente con mi vocación... eso sí, cambiando la última palabra: donde dice gánster, dice escritor.

Desde bien pequeño empecé garabateando cuentos idílicos, y más tarde me enredé con la poesía. Todo ello sin mucha aptitud y aún menos fuste, por supuesto. Así que, creyendo que había confundido mi vocación, conduje mi vida por otros derroteros más alimenticios. Pero, como indica el propio origen de la palabra, la vocación nunca puede dejar de llamar; así que volví a tomar el lapicero y el cuaderno (sí, así es como escribo en primera instancia) pero por un camino más apto, el de la prosa y la novela. Eso sí, en blanco y negro, como los clásicos del cine de gánsteres.

Con esa idea de crear mundos paralelos, más alejados del que nos ha tocado vivir y más ajustados a la ingente cantidad de libros leídos, me lancé con mi primera novela: aventuras en medio de la última guerra carlista y con una inspiración y guía barojiana más que palpable. Vio la luz en el año 2002 con el infausto título de Viento de Guerra, y posteriormente fue reeditada y rebautizada como Las lágrimas de Eurídice.

Más tarde llegaron otras novelas: Kismet, Tres Gymnopedias, Sueño y azar. E incluso un libro de relatos escritos en clave de humor inglés (con perdón): Gentes del club. Hasta hoy, con mi Operación Black Death rulando entre ojos y manos lectoras como máximo representante de mi escritura en blanco y negro.

¿Y qué es eso de escritura en blanco y negro?, se preguntarán con razón. Pues bien, es la que define mi estilo: escritura blanca, con algunos brochazos y retoques mayores o menores de negro. Literatura blanca, que busca elegancia y poesía, por contraposición a la omnipresente novela negra, pero con toques de negrura que ofrece la vida real, no la verdadera vida que creo a través de mis páginas.

Si saben que de todos los garitos de todos los pueblos de todo el mundo, ella va a entrar en el mío (incluso con faldas y a lo loco); si piensan que a veces las serpientes se tragan elefantes enteros; si han aprendido que los prejuicios y el orgullo no son compatibles con el amor; si matar a un ruiseñor les rompería el corazón; si les emociona la elegancia del erizo; si Zalacaín, Golightly, Valjean, varias Annas o Emmas, Lucas Corso, los Bennet, Gatsby o personajes similares han formado parte de su círculo íntimo, entonces...

...entonces se sentirán a gusto en ese mundo rebelde, elegante y emocional que se esconde, cual armario de Narnia, en las páginas de mis libros. O, como muestra, en las entradas de este blog.

Y pueden explorar ese mundo cómodamente, desde su correo electrónico, suscribiéndose a las noticias que de allí provengan en los cuadritos que están aquí abajo.