jueves, julio 28, 2016

El de los libros


Novelas cortas Stefan Zweig


Acabo de saborear por segunda vez un delicioso relato de Stefan Zweig; y, como toda buena relectura, lo he saboreado lentamente y con fruición. Se trata de Mendel el de los libros, una de las mejores novelas cortas que he leído.


jueves, julio 14, 2016

Sensatez y sentimiento


Sensatez y sentimiento de Jane Austen


—No hace falta demasiado tiempo ni demasiada perspicacia para darse cuenta, ¿verdad? —afirmó Aysel ante el asentimiento silencioso de Nora— Deje que adivine: ¿puede ser posible que la primera vez que él le habló pensara usted que le estaba tomando el pelo? —Nora continuó asintiendo, esta vez con una leve sonrisa en su recuerdo, y Aysel concluyó—: Y cuando se dio usted cuenta de que no era así, le pareció inverosímil. Y cuando dejó de parecerle inverosímil se sintió atraída. 

La sonrisa volvió también a la boca de Aysel con ese remache, desterrando en absoluto la ironía hostil. Durante unos momentos, ambas volvieron la vista hacia la cristalera, contemplando el centelleo de las aguas producido por un claro en el cielo; unos momentos de refugio en la evocación.

—Voy a confesarle una cosa —añadió Aysel saliendo del refugio y tras el primer sorbo a su café turco—. Al principio, cuando le conocí, pensaba que era homosexual. 

miércoles, julio 06, 2016

Libros: posología y contraindicaciones


Hay quien sufre la compulsión de leer cualquier pedazo de papel impreso que tiene a la vista: ternura sin civilizar. El lector civilizado tiene esos inconvenientes que la lectora salvaje desconoce.

«Todo lector es dueño de un lenguaje encriptado que delinea las fronteras de su reino. En ocasiones ese lenguaje es fácil de entender y las fronteras del reino casi obvias: no es lo mismo decir Paulo Coelho que Mario Levrero; Sidney Sheldon que John Banville; La fortaleza digital que Yo el supremo; Isabel Allende que Grace Paley. Pero en ocasiones el lenguaje se pone muy sutil y entonces tampoco es lo mismo decir El palacio de la luna, de Paul Auster, que El libro de las ilusiones, de Paul Auster; ni decir Coetzee que Sándor Márai; ni decir Salinger y Bukowsky que DeLillo y Pynchon; ni decir Pedro Páramo que Cien años de soledad».

Foto de Lucía con su Tristram Shandy, publicada en el Verano Tökland de fotografía